Dionisio Rodríguez

Biografía

Dionisio Rodríguez

1810 - 1877

En el año 2010, se conmemoraron 200 años del nacimiento de Don Dionisio Rodríguez, impresor, benefactor, filántropo y Benemérito Jalisciense.

Dionisio Rodríguez Castillo nació el 8 de abril de 1810, en Guadalajara, Jalisco. Fue hijo de Don Mariano Rodríguez y Doña Antola Castillo. Estudió en el Seminario y se tituló como abogado cuando tenía 25 años.

Al morir su padre, se hizo cargo de la imprenta familiar, desde donde imprimió más de 600 importantes títulos de la época, incluido el famoso “Calendario de Rodríguez”.

Murió el 1 de Mayo de 1877, y a su funeral en el Panteón de Belén asistieron más de 15 mil personas, en una Guadalajara que en ese entonces contaba con cerca de 80 mil habitantes.

Cargos Públicos

Estudió Derecho en el Seminario de Guadalajara. Se desempeñó como Secretario del Ayuntamiento, y más tarde, Secretario de la Junta Departamental, según se menciona en el libro “Los Beneméritos de Jalisco”.

Fue diputado al Congreso del Estado en el año de 1846. Según el documento “Cronología Política del Estado de Jalisco. 1530-1988”, el licenciado Dionisio Rodríguez participó como diputado propietario del Congreso de la Unión por el Estado de Jalisco, para el período 1846-1847, de la Legislatura del Congreso Nacional Extraordinario.

Diversos relatos manifiestan que desde estos cargos públicos, Dionisio Rodríguez Castillo siempre veló por el bienestar de las personas, por el respeto a los derechos humanos, y por promover a la cultura y la educación como herramientas para la preservación de la armonía social.

Actividades Filantrópicas

“Dionisio Rodríguez dedicó sus esfuerzos al fomento de la instrucción sin escatimar incluso recursos propios”, se menciona en el texto “Dionisio Rodríguez y la educación en Guadalajara desde su labor en la Sociedad Católica. 1860-1890”, escrito por Armando Martínez Moya.

El licenciado Rodríguez Castillo era un filántropo de altos méritos. Fue el principal organizador, director y sostén de la Escuela de Artes y Oficios, institución que enseñaba a trabajar a jóvenes, niños y adultos desprotegidos.

Ayudó en la construcción de la Penitenciaria del Estado y fue parte fundamental en su adecuado funcionamiento, en la que en 1870 formó parte activa en su reforma. Se menciona también que con frecuencia visitaba los sitios del crimen, donde se reunía con los presos y los adoctrinaba y consolaba con una lenguaje sencillo y lleno de bonhomía.

Con recursos propios, Dionisio realizó travesías a Europa y los Estados Unidos, en el que conoció de cerca los sistemas penitenciarios y su funcionamiento. Ante ello, en 1864, fue nombrado comisionado especial de la Penitenciaría del Estado.

También consagró su vida a la construcción de hospitales, templos y al apoyo a diversas congregaciones religiosas. En el ámbito educativo, y a través de la Sociedad Católica de Guadalajara, que presidió, promovió la fundación de diversas escuelas primarias, secundarias y organismos de aprendizaje para adultos, la Escuela Libre de Derecho y el Liceo Católico, instituciones todas, que ofrecían aprendizaje a miles de tapatíos. Por lo anterior, en algunos textos se le menciona como “el animador del proyecto educativo particular más importante del siglo XIX en Jalisco”.

Según el libro los Beneméritos de Jalisco, se asegura que Dionisio Rodríguez nunca se casó, pues “su familia la constituían los pobres y los desheredados”.

Conoce su legado